Entonces....

Parece capricho, pero juro que no.
¿Cuántas veces en la vida deseamos algo y no lo obtuvimos?, y cuando sí podemos obtenerlo ya no lo queremos o no sentimos lo mismo. Hoy, desperté con esa sensación y sentí mucha culpa, desear tantas cosas y al tenerlas ya no siento eso que me generaba al principio desearlo. Me generó mucha angustia y disgusto conmigo misma, hasta que hablé con la única persona en el mundo que me entiende y comprende esa sensación y me hizo ver que no soy desagradecida sino que estaba experimentando una sensación nueva a la cual no estaba acostumbrada.
La frase que se volvió real : - "Si lo tengo que pedir, entonces yá no lo quiero más" -. ¿Cuántas veces uno desea algo de otra persona y esa persona no te lo da?, y le empieza a nacer hacerlo cuando vos ya no lo querés o cuando dejaste de desearlo. Muchas veces quería que alguien me abrazara en el momento que me sentía mal y ése mismo acto de la "no presencia", me llevo a dejar de necesitar y empezar a sostenerme por mis propios medios, no es que hoy rechazo un abrazo o cierta acción, simplemente ya me da lo mismo que venga de esas personas, lo valoro mucho al gesto pero ya no tiene el mismo valor, ya no significa lo mismo. Muchas veces desee actos simples de determinadas personas y hoy me sucede que ya no me resulta genuino cuando alguien desea tener una acción para conmigo; y eso mismo hoy me confunde y me hace reactivar ese rechazo feo por dentro que no puedo controlar (me nace, no busco querer sentirlo, no es ni siquiera de mi mente), se siente como una resignación, "ahora que ya no lo deseo, vos si querés" (es como un cambio de roles), es tan horrible sentir eso, porque me lleva a la duda si es que ¿nunca estoy conforme o quizás ya no lo siento sincero?. Quería un abrazo o tú presencia y la negación se convirtió en un desmerecimiento lo que eso me llevo a sentir que hoy ya no tienen el mismo sentido que me lo quieras dar o tan simple como estar, ya no genera en mi el mismo valor que por ahí en ese momento si le hubiese dado. Mi hermana me hizo entender que si uno ya tiene que pedirlo no tiene ningún sentido que te lo den después, se supone que al otro le tendría que haber nacido dartelo o estar en ese momento, porque sí te consideraba que eras merecedora y no es que te volves rara simplemente, aprendiste que "si algo no nace, no se hace", en el momento correcto y con la persona correcta no lo vas a tener que pedir simplemente te lo va a dar, porque le nace dártelo y ahí está la diferencia "si tengo que pedirlo,entonces ya no lo quiero".
De ahí viene eliminar mi deseo de querer casarme, de no querer ciertas amistades,  de no querer pasar tiempo con determinadas personas, de no querer volver a ver ciertas personas, porque antes yo lo pedía y siempre había del otro lado un "No", un rechazo, la "no disposición", la "no respuesta", un "desinterés"; todo eso, te lleva a esa sensación que hoy estoy experimentando, me confunde y me hace sentir rara conmigo. Ya me da igual, si alguien no me habla, si no contestan mis msj, si hoy desean mi presencia, si desean abrazarme, es muy loco llegar a ese punto de sentir eso. ¡Que feo!, cuando ya te da igual lo que hagan esas personas que antes te negaron todo. Hoy, me enfoco en lo que si les nació siempre estar, que no son muchos, pero si los más importantes.
🌼Chini 🌼.


Comentarios

Entradas populares de este blog

La mantenida

Mediocres

Relaciones karmicas