La herida
Muchas mujeres crecemos con una percepción del hombre bastante disfuncional. Años con esa batalla por dentro, porque aunque una tenga fé y quiera confiar en alguien en que algún día las cosas van a ser diferentes el fantasma aparece y juro que no es victimización duele mucho no poder confiar. Sé que tanto como yo y otra mujeres, sanar solo depende de uno, nadie puede venir a curarnos, aun que siendo sincera me hubiese encantado a mi en lo particular que aun que sea un hombre de verdad simplemente colocara una curita, sucedió todo lo contrario, abrieron más la herida. Hoy, me voy a abrir un poco a contar esa lucha interna que tenemos muchas mujeres y porque muchas veces nos comportamos de tal manera.
Imaginate que si mi primer amor de hombre traicionó mi confianza ¿qué queda esperar de los demás?, ¿ Qué haría que las cosas fueran diferente y qué yo pueda pueda confiar y verlos diferentes?. Fue duro crecer viendo a papá serle infiel a mamá, que le mienta como lo hacía. Tener que ser parte de eso sabiendo que estaba mal, fue difícil e incómodo convivir con eso, tuve que aceptar normalizar la infidelidad, por más que dentro de mí supiera que eso estaba mal. Siempre creí que mi historia podía cambiar, que a mí no me iba a suceder lo mismo, que alguien si me iba a elegir y no necesitar. Por que acá está la diferencia cuando elegís a alguien para quedarte, para formar, para ser feliz, construir, elegis porque realmente lo deseas y nadie te lo esta imponiendo, es tu elección. Diferente es cuando necesitas, ya sea porque no te gusta la soledad, porque queres compañía, alguien para tener ahí, sin un mínimo esfuerzo de compromiso y ahí es donde el amor ya se convierte en un negocio y en mi caso nunca desee eso.
Mi padre me crío para ser fuerte, no para que lo necesitará, siempre me enseñó a ser independiente, libre; y él jamás supo que esa falta de él en mi generaba la sensación continúa de abandonó (segunda vez que lo puedo decir). Siempre tuve que ver que papá salía corriendo por otras mujeres de su familia que para él eran "débiles", "lo necesitaban", nosotras éramos sanas ; Él, estaba criando leonas para que sean fuertes y no necesiten nunca de un hombre, sin saber de todas las inseguridades que se fueron instalando dentro de nosotras, siempre con la guardia alta, sin poder descansar en Paz. Nunca me sentía elegida por él, porque como era su hija, amo a mi papá por naturaleza, a él no le requería tener que ganarse mi amor, él ya colaboró con mi creación, era siempre la segunda, más allá de que fuí su primera hija, ya había otra persona que ocupada mi lugar, que ni siquiera era mi madre; y esto me llevo a normalizar conocer hombres con parejas o tolerar ser el escape de muchas relaciones (te busco, te seduzco y cuando ya me separo te bombardeo de amor; yo ahí me sentía elegida, claramente muchas veces no sabía que esa persona había estado en pareja), con el tiempo se me encendían todas las alarmas y fue así que empecé a vivir en modo alerta en mis relaciones y en la desconfianza, sí se lo hicieron a otra, ¿por que no a mí?. No fuí insegura porque quería, no controlaba al otro porque quería, tuve que aprender a leer al otro para poder salvarme, no tengo un carácter fuerte porque quiero, fue el escudo que siempre usé para establecer límites y nunca vendí algo que no soy, tengo carácter, soy brava, pero soy así, porque siempre sentir que mí corazón era de cristal " creo en el amor por la manera en la que yo amo", (pero elegí mal, porque siempre lo hice desde mi historia y anule los valores de las personas). Después de una traición (mentira/infidelidad), siempre fuí yo la que tuve que terminar las relaciones, porque claramente esas personas siempre necesitaban de mi, no me elegían, querían de mí lo que ellos no sabían obtener de ellos, hacían todo para hacerme dudar de mi juicio; si supieran lo que me ha costado y las cosas que he tolerado por darle la chance a muchas personas a que cambien, no pensarían que tengo un "carácter fuerte". Miles de oportunidades doy, porque mi miedo al abandono muchas veces es mi enemigo, busco excusas para yo quedarme y no tener que tomar la decisión de irme, de tener dejar a alguien, porque sé lo que es el sentimiento de abandono y no me gusta que otros lo sientan (la empatía). Me tocó, por primera vez sentir que alguien me dejó y eso disparo un tsunami dentro de mí, nunca me sentí tan rota y me enojé hasta con Dios. Otra vez, alguien me recordó lo que mi papá me hacía me dejaba, porque había alguien más débil que yo. La herida sangro a grandes profundidades (quizás esa persona jamás se enteré el gran efecto que causó en mí), me hizo tener que sanar sí o sí. Por primera vez pude asumir y aceptar que él era diferente a los demás, vino a cambiar la historia porque fué él quien me tuvo que dejar para romperme realmente y no lo culpo, era necesario, así como yo también rechace muchas veces su comportamientos y eso generó el efecto de tomar la decisión de dejarme y quedarse dónde estaba ( sinceramente, aun que al principio me dolió, hoy agradezco de que haya tomado el valor sacarme de su vida, puedo ver todo con más claridad). Eso me llevo a darme cuenta que tengo algunas lealtades invisibles con mi mamá, con mi familia, me ayudó a romper con todo eso que no me alejaba poder ser feliz y sentirme entera. Hoy, tengo otra manera de ver las cosas. Para sanar tuve que ver la historia de las personas con las cuales me relacionaba, ver el patrón de conducta que me llevaba a tener esos vínculos, analizar y ver la herida a profundidad para dejar de tomarme personal lo que hace el otro y así aprendí a darme cuenta con pequeños gestos que hay hombres que no son los adecuados para mí que no es mi trabajo ni salvar, ni sanar, ni cuidarlos, protegerlos. Entendí que yo solo puedo salvarme a mí. Ahora soy más precavida, tengo herramientas que me ayudan, todo fue un aprendizaje y lo más importante es que me aferre más a mi fé, a volver a confiar en que si hay un hombre de verdad que sepa amar bonito, que elija renunciar a todo, sin que uno se lo esté pidiendo, que quiera crecer a mi lado, porque confía en el futuro hermoso y próspero. Soy joven todavía y sé que un día voy a poder ser la protagonista y no el personaje secundario.
Una de las cosas que he aprendido que para lo que el otro es "control", para mí es seguridad, pero también entendí que dos personas rotas, no pueden tener nunca un vínculo sano. Hoy, regla básica para conocer a alguien es que los personajes de su historia pasada no estén más en la historia de su vida presente, me refiero que no hayan ex de por medio ( salvó que tengan hijos). No permitas que te usen de escape, investiga todo para asesorarte de todo antes de caer ( lo que para esa persona es control, para mí es salvación). Los valores y el comportamiento de esa persona sumamente importante.
No odio a mi papá, no le tengo rencor, porque aprendí a mirar sus historias, pero si elijo sanar y no vincularme con personas que me recuerden que tengo que ganarme su amor.
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