Salvavidas
Cada tanto hay personas que me sorprenden con sus preguntas ocurrentes, que sinceramente nunca se me hubiesen cruzado por la mente que algún día la vida podría ponerme en esa situación; y es ahí que sin darme cuenta pase una prueba que no sabía (después se me reveló). Quizás en el momento no podes tomar dimensión de cuanto has crecido, pero con el pasar de los días en el momento donde analizas la respuesta, porque te quedo dando vueltas, es ahí que podes asimilar la magnitud de los efectos de tu restauración. La pregunta fue esta: Sí la personas que más daño te ha hecho, se estuviera ahogando y vos tenes un salvavidas, ¿Lo salvarías?, automáticamente respondí: "SI". Esa persona me repite: "pero te hizo daño", a lo que yo me tomé el trabajo de explicarle con todo el amor que me nació en ese momento. Primero, yo no puedo decidir quien vive o muere, no tengo ese poder. Segundo, esa persona no es cualquier persona, sino la salvó puedo herir a otras personas y tercero ( esta fue la más me hizo dar cuenta que había sido puesta a prueba, sin siquiera darme cuenta), si Dios me pone en esa situación en donde tengo que elegir, es porque está buscando mostrarme no quien es la persona, sino quien soy yo, si Dios decide ponerme en esa postura es porque me quiere hacer ver a mí que yo si sane de verdad y que mi amor va por encima de todo. Esa persona me dijo: "estoy sorprendido , porque yo estoy enojado y no lo salvaría" ; y es ahí donde le hice entender que si Dios te pone en esa situación en la que tenes que salvar a alguien más allá del daño que te ha hecho, es porque te esta mostrando que ser bondadoso y dejar el enojo de lado solo por hacer un acto humano habla de la grandeza de uno. Pensa que si Dios no sabría del corazón hermoso que tenes, claramente no te pondría en esa situación y si él no quisiese que esa persona viva no te pondría en el camino, te mandaría a hacer otra cosa. Me dijo: "Sos muy buena, Ma". Nunca se trató de ser buena o mala, se trató de entender que yo no tengo el poder para decidir por el otro, pero si puedo decidir por mí y actuar en cuanto a mis valores, no a la actitud de los demás.
Somos fragmentos de la chispa de Dios, si yo dejo que una persona muera, quiere decir que jamás encarne la esencia de mi creador, lo que eso me llevaría a darme cuenta que nunca sane en verdad, que todavía queda resentimiento dentro de mí y lo más importante que jamás hubo restauración sincera. Otra cosa, si Dios me ha salvado tantas veces, entonces, ¿Quién soy para negarme?.
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