Comportamiento inconsciente.
Últimamente muchas personas me preguntan ¿cómo es que estoy tan flaquita?. La gente todavía no aprendió que no se comentan de los cuerpos ajenos, pero bueno digamos que les puedo tolerar su falla. Después está también la clásica "¡ay!, estás muy flaca" ( mi cara de "¿que querés que seas gorda toda la vida?), siempre contesto con mucha finura "viste, es que me alimento mejor y digo lo que pienso y como me siento, ya no me callo", la gente se queda sorprendida (silencio incómodo). La gente no lo sabe, pero engordamos por lo que callamos. Un patrón de conducta que tenemos la gran mayoría de las personas es tapamos lo que no podemos decir con la comida. Comence a los 15/16 años, con mis problemas alimenticios, recuerdo que comia una manzana verde, eso era todo lo que ingeria a mi cuerpo y agua. Así hasta que me descubrió mi papá, que yo vomitaba lo que comida y me mandó a terapia. A los pocos meses conocí un chico que me ayudó a salir de ahí, me "obligaba" a comer, en realidad no era que me obligaba solamente me pedía que para irse a su casa contento, comiera la mitad del plato, pobre muchas veces se iba muy tarde solo para que se asegurará de que yo no fuera al baño. Siempre me traía de regalo golosinas, bombones (nunca los comía, los guardaba o los regalaba). Empecé a engordar, pero yo tenía novio, me empecé a aceptar, pero con el tiempo, comencé a tener muy mala conducta con respecto a la comida. No me cuidaba y comía cualquier cosa y digamos que después de muchos años me dí cuenta de algo, un patrón de conducta (comportamiento inconsciente ), que yo tenía, cuando me quedaba con ganas de decirle algo a alguien que me generaba incomodidad; como no podía, gestionaba dándome atracones de comida, sin darme cuenta, así comencé a engordar más de lo debido, hasta que lo hice consciente y eso marco el rumbo de mi vida, me dí cuenta que calmaba mis ganas de decir las cosas con la comida, entonces empecé por hacer lo contrario primero digo lo que siento o gestiono mi emoción y después me premio con algo rico que deseo comer (compensación), es una manera de premiar a mi cerebro. Obviamente ya no consumo muchas cosas, porque he cambiado mi alimentación, no consumo basura, me volví muy exquisita, muy selectiva con lo que dejo entrar dentro de mí cuerpo. Una de las cosas que aprendí es hacer ayuno intermitente, para limpiar mis intestino, mucha gente no lo sabe que nuestro intestino es nuestro segundo cerebro, es el de las emociones y si está cargado de basura no podemos procesar información, ni gestionar bien las emociones. Es sumamente importante cuidar que ingerimos, porque todo afecta a nuestro cerebro emocional. Otra cosa es que muchos de los alimentos están envenenados y eso ayuda a que nos enfermemos, que se anulen nuestros sentidos y perdamos las percepción. No voy a ser hipócrita, a veces tengo mi día de permitido que entro modo cerdita y como de más, pero siempre trato después de depurar, no puede faltar, caminar o andar en bici para equilibrar. Si tengo que decir como es mi alimentación hoy en día, soy vegetariana, no vegana.
Comer bien no es solo por algo estético, soy la persona menos fit que pueda existir, pero si ingiero de manera conciente y una de las cosas que trato de hacer es invitar a las personas a que prueben hacer cambio de alimentación para tener una mejor calidad de vida. Hablar y decir como te sentís, que es lo que pasa por dentro tuyo o lo que te incómoda, también es una manera de cuidar tu salud, no solo mental sino físicamente y emocional, la basura emocional también engorda, callar para no incomodar es tóxico y nocivo para todo tu ser.
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