El enemigo
El enemigo sabe de tu debilidad y siempre va a buscar la manera de querer hacerte caer, sabe donde tocar, para que duela y te quiebres, todo eso lo va a usar en tu contra, al principio no más, después ya vas a ver. Si sos un/a escogido/a por Dios, anda sabiendo, vas a estar expuesto/a todo los santos días de tu vida para que el enemigo ataque, pero ahí es donde nace la formación real de tu carácter, así es como de algo malo vamos a lograr algo bueno. El enemigo, siempre va a enviar a alguien para desestabilizarte, te va a ser dudar de tu Fé, de tu juicio, de tu restauración, te va a enviar personas que te recuerden tu pasado para incomodarte, para que dudes no de los demás sino de vos, el enemigo sabe que donde todavía hay fisuras, es ahí por dónde va a querer entrar, quizás en el momento caigas, el entrenamiento es cosa de todo los días. Un/a escogido/a por Dios, todo eso lo va a recoger como aprendizaje, para desarrollar sabiduría, para aprender del discernimiento y con eso se va edificar, tu templo con sus bases sólidas. Al principio te va a doler, claro que sí, porque el dolor es necesario, si a vos no te duele, no aprendes, sino duele, no sanas, no hay restauración. Vas a caer, no podes edificar tu templo, en arenas, porque tarde o temprano viene el lobo sopla y se desarma. El adoctrinamiento es malo, es control y manipulación, nunca te dejes corregirte por alguien que es adoctrinado, no tiene criterio propio, además sufre de complejos de superioridad, repite, pero no indaga, sigue a las masas, no va al fondo de la cuestión y los escogidos por Dios, somos buscadores de la verdad y la libertad. Aprender a tener tus propios pensamientos, no le cedas jamás el poder de controlar tus emociones, tu criterio, a ese que el enemigo envía. Hace de la incomodidad, un lugar cómodo para formar tu carácter, porque alguien que puede corregirse a así mismo, le quita poder al enemigo, el que puede ver sus propias fallas, sabe que al templo no entra cualquiera. La relación que uno tiene con Dios, es íntima. Una de las cosas que aprendí es que muchas personas necesitan intermediarios para llegar a Dios, no son tan merecedores, por eso necesitan de alguien que esté por encima de ellos para que si puedan llegar a Dios, si vos no aprender de merecimiento entonces vas mal, tenés el mismo derecho que todos para llegar a Dios, no necesitas que alguien interceda por vos. Hay lugares que generan separación y Dios unifica. Muchos van a los "templos", porque no tolerar la intimidad a solas con Dios, les pesa la soledad, buscando gente que los siga y esto es peligroso, buscan gente iguales a ellos que no piensan diferente, que no cuestionan.
Diferente es cuando te buscan y te siguen, porque al que lo buscan se va encontrar con dos tipos de seres, los que buscan ayuda real, porque confian y los que solo vienen a joder y si no aprendiste nunca a discernir, en el entrenamiento que hizo Dios con vos, vas a caer dónde no debías. El/la que busca ayuda real, ese/a está comprometido/a consigo mismo/a, viene en buscar paz, el/la que viene solo a joder te la va a robar, viene con el propósito del enemigo que es a estorbar y desestabilizar, si caes entonces todavía hay que trabajar y lejos de enojarte, vas a tomar eso mismo como un aprendizaje, lo que pone el enemigo como algo malo, lo vas a convertir en algo bueno para tu formación, porque si Dios, permitió que eso suceda es para demostrarte tu propia fortaleza. Nunca dudes de tu fé y menos de tu relación con Dios, acaso ¿dónde viste que en el matrimonio, los de afuera tienen voz y voto?. No caigas, siempre alguien va a ser puesto en tu camino para hacerte creer que no sos tan merecedor/a del Amor de Dios, lo digo desde mi propia experiencia, por eso cuando alguien me quiere hacer dudar de mi fé, acudo a mi matrimonio. Cuando yo hago las cosas mal, él se encarga de hacermelo saber, no necesito intermediarios y esa es la verdadera unión real. Muchos buscamos a Dios cuando tocamos fondo, porque nos alejamos de nuestra fé y queremos volver a esa comunión, otros buscan a Dios para pertenecer a un lugar y ahí está otra diferencia. Una persona que no se puede cuestionar así mismo/a, no tiene autoridad, la pierde. Recordá "siempre que señales con un dedo, hay tres que van a señarla para vos".
Una persona que es discípula, cuenta la obras de Dios en su vida, las expone para que se vea el crecimiento, la restauración y sabe que jamás te van a aplaudir por eso, pero si vas a generar confianza y algunos te va a buscar, van a llegar a vos, porque desean lo mismo, pero el trabajo es personal, su salvación es suya, de nadie más. Mi misión es escuchar, aconsejar y comunicar, yo no le hago el trabajo a nadie, eso es personal de cada uno, la relación con Dios, es tuya y de él, yo no tengo que estar metida en el medio, si puedo ser puente, lo que haga que al principio te acerques.
Al enemigo, tenés que verlo como un aliado porque al fin y al cabo, te está entrenando.
Chini 🤍.
Comentarios