Hijos del pecado
Tu tarea es analizar cual es tu punto débil y eso es lo que tenes que reforzar.
El autodominio es la clave de todo, quien puede domar su propia bestia, puede ser expuesto a la tentación y no se va a corromper. Todo el tiempo somos expuesto a perder ese dominio y aprender discernir es lo principal para entender que sí y que no. Donde estes flojo/a de "papeles", ahí es donde hay que hacer refuerzo de comportamiento. Todo los días vamos a ser puestos a prueba sobre eso que tenemos que trabajar y reforzar, no somos perfectos alguna que otra vez la vamos a cagar somos humanos tampoco que somos seres iluminados, todavía a ese punto no hemos llegado. Si caes es normal, hasta 3 veces, el problema es cuando se convierte en un hábito y no se toma consciencia. Aprender a decir "NO", es todo un desafío, ahí nace la verdad, no tan solo la tuya sino la de los demás. Te invitan a ir a una joda donde sabes que vas a estar expuesto a mujeres, alcohol y drogas, sabiendo que estas en proceso de restauración, negarte a no acceder en ir, causar dos efectos, uno vas a comenzar generar autodominio, vas a aprender a establecer límites, dos si quien te invita aceptan tu decisión sin hacer críticas, genial es gente que vale la "pena", pero si esa gente se comienza a alejar o hacer críticas con respecto a tu decisión, entonces no había una amistad real, quien no acepta tus límites es porque obtiene algún beneficio de vos (amo quitarles las máscaras a las personas, que demuestren quienes son en verdad). Siempre vamos a hacer tentados de alguna manera u otra; algo siempre va a estar ahí para hacernos caer. El autodominio, no es evitar es también exponerse de una manera en la que puedas aprender a tener control, no sé si me explico bien. Una persona que no tiene autodominio de si mismo va a vivir siempre en el pecado. El día que aprendes cuales son tus debilidades, ahí tenes un poder, ya con eso adquiriste discernimiento y así vas desarrollando habilidades propias de autocontrol. Un día te van a colocar eso que te puede provocar volver a hacer caer, no acceder es la maestría. Y si, siempre algo adentro nuestro nos incita también a caer, no siempre son los demás, nuestra mente también es traicionera, lograr callar esa voz malisiosa es clave, el corazón manda siempre porque es donde habita Dios.
Si logras un autodominio, vas a alejarte de la lujuria, de los malos pensamientos/deseos, pasiones momentánea, te vas a volver más pura/o y cristica/o.
Siempre pregúntate, ¿Dios, estaría orgullo de mí?.
Comentarios