Relación de Dios.
¿Saben porque el hombre le tiene miedo al matrimonio?. Porque un hombre podría pasarse toda la vida al lado de una mujer sin siquiera asumir un compromiso. Hay mujeres que aceptan ese tipo de relación y está bien, pero después estamos las hijas de Dios que si deseamos, porque sabemos del compromiso que requiere el matrimonio. Digamos que para un hombre básico, mundano, te tira la típica "es solo un papel", así se disfraza el miedo al compromiso a la responsabilidad, cuando en realidad ahí está lo oscuro, no es solo un papel, hay una renuncia que no todos ejercen, muchos se casan, pero pocos ejercen la obediencia. Me costó mucho entender algo " yo me enamore una vez profundamente, pero entendí que esa persona no estaba lista y siendo sincera tuve que aceptar que tampoco nunca lo va a estar", y yo no tengo porque renunciar a mi deseo, por más que no sea con esa persona, yo merezco que un hombre bajo la mirada de Dios, se rinda y diga "acepto cuidar a tu hija", honrarla como se merece, yo como hija de Dios, exijo mi derecho divino. Cuando el hombre tiene el deseo de casarse es porque llegó al punto de madurez donde está listo para dejar morir su antigua versión, porque algo que no todo el mundo sabe que un matrimonio que es sagrado siempre va a estar puesto a prueba de Dios, esa pareja se va a convertir en una sola carne, dos almas que se convierten en una y si va a ser una relación de tres, Dios y la pareja. El hombre mundano básico, común y corriente, no le teme a la vista de Dios, el hombre proclamado hijos de Dios, si teme, sabe que un paso en falso Dios le va a quitar todo. El hijo de Dios, es un ser que renuncia a su antigua versión y comienza a caminar por el buen sendero, pero hasta que no llegue al punto de madurez, siempre va a estar entre los dos mundos, entre lo sagrado y lo terrenal. Por eso siempre digo que bajar del cielo a la tierra, una relación con tu llama gemela no es fácil, por eso renuncie, porque entendí que esa persona nunca me iba aceptar como su pareja destinada y tiene más con que no puede renunciar a su vida terrenal y yo lo aceptó, por eso sigo en preparación para ese hijo de Dios que está en preparación así como yo, va a ser a imagen y semejanza de lo que merezco, él ya está en proceso de restauración y todo proceso lleva su tiempo divino, no el que uno desea. El hombre básico, mundano que no practica la obediencia, es promiscuo, tiene vicios, no tolerar el orden, es egoísta, consume pornografía, es todo lo que está mal en un hombre, no tiene propósito de vida, tiene comportamiento nocivos que no tan solo arruina su vida sino que también la de los que tiene a su alrededor. Un hijo de Dios, renuncia por si mismo, no porque lo obligan, desea ser mejor, lucha por volverse una mejor persona, deja de ser inmaduro, se hace responsable de si mismo, pone en orden su vida y así se convierte en una persona que puede sostener una relación consagrada por Dios, cuando yo entendí ésto, entendí porque esa persona siente tanto rechazo hacia mi persona, porque nunca me aceptó en su vida, cuando Dios me puso y aunque fue difícil de aceptarlo, Dios sabe que acepto que no sea él y que sea otro, por eso todo esté tiempo me he dedicado a resetear mis sentimientos para que cuando esa persona esté lista, yo esté limpia sin llevar carga a otro vínculo sagrado. Yo, si un hombre no está dispuesto a asumir al compromiso de estar bajo la mirada de Dios, no tiene chances de que yo esté en su vida; yo si me quiero casar y entendí que él no podía darme eso, que no era su momento para darme lo que yo merecía y me enojé muchas veces porque yo no quería ni aceptar, ni ver la realidad de que no tenía el mismo deseo; hasta que lo entendí y acepté paso un tiempo, no fue de un día para el otro, no se puede obligar a nadie. Siempre le voy a estar agradecida, porque lejos de retenerme, me soltó como debía ser y dejar el camino libre para que llegue quien si tenga el mismo deseo que yo de darme eso sin que yo lo pida. Jamás le voy a guardar rencor, me enseñó mucho, pero acepte que no fuí elegida por él, pero si voy a ser escogida por otro, que eso tiene un significado mucho más grande. No se puede presionar a nadie a que cambien su vida, eso le tiene que nacer a uno, el deseo por ser mejor comienza con uno y el día que entendí todo esto me di cuenta porque la gente le tiene tanto miedo a la monogamia, porque siente que el compromiso del matrimonio les quita libertad, cuando en realidad se confunde con el libertinaje, yo estoy dejando que esa persona sea libre, ejerciendo su libertinaje, por eso me deje de vincular y dejé de lado su existencia, no es rechazo, es aceptar que alguien no te puede brindar algo, ¿para que lo vas a mantener anclado en tu vida?. Hay que hacer espacio, fue triste ver cómo el desmerecía la oportunidad que le dió Dios cuando me puso en su camino, hizo todo para sacarme de ella y lo logró.
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